Detrás del camarón que llega en perfectas condiciones al supermercado, de la rosa que viaja a Europa sin marchitarse, del medicamento que mantiene su temperatura — y de tantas otras operaciones donde el frío es crítico — hay una cadena de frío que no falla. Desde 1989, las empresas ecuatorianas confían en Cora Refrigeración para que eso ocurra: cámaras frigoríficas, transporte refrigerado, exhibidores, aislamiento y componentes para la refrigeración comercial e industrial, respaldados por ingenieros y técnicos especializados con presencia en todo Ecuador.